Peronista se nace. De eso (también) estoy convencido.
Yo no soy de cuna peronista, ni militante. Tengo recuerdos de sobremesas los domingos en mi casa escuchando a algún familiar hablar de que "Peron fue el cáncer de la argentina", que "gobernaba para los negros", entre otras cosas.
Uno no entendía pero claro que tampoco olvidaba esas palabras, debates, frases, o ideales ajenos, que por ignorancia misma nunca me anime a reproducir o tomar como propios.
Ya en mi adolescencia, empece a leer e interesarme por la revolución cubana, me acuerdo la primera remera del che que me compre. Recuerdo que en 5to grado en primaria, a mis 11 años había que hacer una exposición de nuestra canción preferida y explicarla; la seño había llevado un grabador y yo no se que escuchaban en ese momento los chicos de esa edad, pero yo fui muy contento con mi casette de Bersuit, y puse Sr.Cobranza. No me dejaron terminar de reproducirla, ni explicarla. Yo creo que desaprobé.
Mas adelante, el gran Eduardo Galeano, artistas como Silvio Rodriguez, y claro, la calle misma, me fueron formando, entendí, quien era el enemigo, empece a comprender realmente que la política era importante, era una herramienta de transformación. Pero yo me definía "apartidario".
Quizá, reprimía algo, porque "estaba mal" ser peronista, o kirchnerista. Pero cuando bajaste los cuadros, Nestor, sentí algo, algo parecido a un abrazo. Durante el ultimo gobierno de Cristina, el que me hizo interesarme por el movimiento fue Kicillof, me gustaba escucharlo, cuando hablaba y explicaba de los fondos buitres, la deuda externa, la soberanía económica, la industrialización, y el peronismo.
Y fue cuando gano la derecha la primera vez que llore por la patria, que sentí temor. Ese día entendí que no podía quedarme mas calentando una silla en mi casa, y hable con una amiga que siempre milito y siempre fue el peronismo su bandera, y el movimiento su prioridad.
Así empece, mi camino militante, buscando todavía mi identidad. No era como me imaginaba, era mas lindo, entendí que la gente que militaba realmente ponía al otro antes que a si mismo, y tengo un recuerdo imborrable, una vez le pregunte a un compañero, porque hacían lo que hacían, desinteresadamente, de donde nacía esa convicción y sobre todo, esa unión. Y me respondió "Somos lo que hacemos, porque somos justicialistas, compañero".
Ese día quise y sentí profundamente la necesidad de pertenecer. Y ese día entendí que siempre, siempre fui peronista, solo que aun no lo descubría.
Militar es hermoso, militar llena el alma, tiene recompensa claro, como todo lo que hacemos con y por amor.
Si sentís que queres hacer "algo por la patria", algo real , no te quedes quieto, no. Es cuestión de dar el paso. No dudes, hacelo, militá. Cuando se tiene ese fuego contenido, es imposible sentirse completo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario